La aprobación del pacto, el mayor acuerdo comercial suscrito por el club comunitario, se produjo en una reunión de embajadores de los 27. El voto de Italia fue crucial, ya que se alineó con España y Alemania para decantar la balanza hacia el 'sí', logrando la mayoría cualificada necesaria.
La decisión se tomó a pesar de la clara oposición de países clave como Francia y Polonia, que votaron en contra junto con Hungría, Irlanda y Austria. Esta autorización permite a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, viajar próximamente a Paraguay para la firma definitiva del acuerdo.
Esta ratificación se produce en un contexto de fuertes tensiones en el sector primario europeo. Los agricultores, incluyendo los de la comarca del Pla d'Urgell, mantienen cortes de carretera, como el de la A-2 en Fondarella, argumentando que el pacto con Mercosur introduce competencia desleal para los productos locales.




