La escuela de El Poal estrena centro para potenciar la educación inclusiva

El nuevo colegio El Roser facilita el aprendizaje de alumnos con discapacidad visual con tecnología braille y espacios adaptados.

Imagen genérica de las manos de un niño utilizando un dispositivo de lectura en braille en un entorno escolar.
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Imagen genérica de las manos de un niño utilizando un dispositivo de lectura en braille en un entorno escolar.

El municipio de El Poal ha inaugurado oficialmente la nueva escuela El Roser, un edificio que pone fin a cien años de clases en los bajos del Ayuntamiento con instalaciones modernas.

El nuevo equipamiento en el Pla d'Urgell atiende a unos setenta alumnos, incluyendo al Nil, un estudiante ciego que utiliza el tacto y el oído para explorar su entorno. El centro cuenta con pasillos iluminados y un patio que mira hacia las arboledas del canal de Urgell, mejorando la experiencia educativa diaria.

"Como docente siempre lo tengo presente, y cuando explico un tema procuro hacerlo con el máximo de información descriptiva."

Roger Florensa · Maestro de la escuela El Roser
Para garantizar la inclusión, el centro colabora con el CREDV de Lleida y la ONCE. El uso de la máquina Perkins y la línea braille permite al alumnado acceder a contenidos curriculares de forma autónoma, transformando textos digitales en relieves táctiles en tiempo real.
Expertas como Marina Dolcet destacan que, aunque se ha avanzado mucho en la normalización de la diversidad en los últimos quince años, el sector educativo sigue demandando más recursos para que la inclusión sea plenamente eficaz en todas las etapas escolares.