El nuevo equipamiento educativo, que sustituyó a las antiguas aulas situadas en los bajos del Ayuntamiento de El Poal, ha sido diseñado para favorecer la autonomía. Nil, que perdió la visión al año de vida, ha aprendido a recorrer los nuevos pasillos y espacios del centro gracias a referencias táctiles y a su propia curiosidad.
“"El equipo docente siempre tiene en cuenta el diseño de la actividad lectiva para que el alumno pueda tener acceso, al menos en el ámbito táctil o auditivo."
En el aula, el trabajo se realiza de forma coordinada con el CREDV de Lleida, un servicio de la Generalitat de Catalunya en convenio con la ONCE. Profesionales como Meritxell Solé acompañan al alumno para minimizar las barreras de aprendizaje, utilizando materiales multisensoriales que permiten explorar maquetas o escribir con la máquina Perkins.




