La escuela de El Poal se convierte en referente de inclusión para alumnos con ceguera

El centro El Roser adapta sus nuevas instalaciones y métodos docentes para facilitar la autonomía de Nil, un alumno ciego.

Imagen genérica de la mano de un niño tocando un mapa con relieve y puntos en sistema braille.
IA

Imagen genérica de la mano de un niño tocando un mapa con relieve y puntos en sistema braille.

La escuela El Roser del Poal, en el Pla d'Urgell, ha implementado un modelo educativo inclusivo para Nil, un alumno con ceguera, utilizando herramientas táctiles y tecnología adaptada en sus nuevas instalaciones inauguradas el pasado 8 de septiembre.

El nuevo equipamiento educativo, que sustituyó a las antiguas aulas situadas en los bajos del Ayuntamiento de El Poal, ha sido diseñado para favorecer la autonomía. Nil, que perdió la visión al año de vida, ha aprendido a recorrer los nuevos pasillos y espacios del centro gracias a referencias táctiles y a su propia curiosidad.

"El equipo docente siempre tiene en cuenta el diseño de la actividad lectiva para que el alumno pueda tener acceso, al menos en el ámbito táctil o auditivo."

Montse Domenjó · Directora de la escuela El Roser
En el aula, el trabajo se realiza de forma coordinada con el CREDV de Lleida, un servicio de la Generalitat de Catalunya en convenio con la ONCE. Profesionales como Meritxell Solé acompañan al alumno para minimizar las barreras de aprendizaje, utilizando materiales multisensoriales que permiten explorar maquetas o escribir con la máquina Perkins.