La finca, integrada en el Espacio Natural Protegido de l’Estany de Banyoles, ha sido adquirida por un coste total de 205.503,64 euros. La operación ha sido posible gracias a una aportación de 100.000 euros del Departamento de Territorio y Transición Ecológica de la Generalitat de Catalunya y 100.000 euros de la Diputación de Girona, mientras que el Consorci ha aportado los 5.503,64 euros restantes.
La ayuda de la Generalitat se enmarca en una convocatoria para la adquisición de fincas con hábitats de interés comunitario e incluye el compromiso de proteger y restaurar la biodiversidad de la finca durante los próximos 30 años. Esta adquisición culmina años de colaboración con la propiedad, con la que el Consorci ya tenía un convenio de cesión de uso.
La finca, ocupada principalmente por pinedas mediterráneas de pino blanco, representa el 5,23 % de la superficie del espacio natural protegido y el 15,07 % de sus pinares. Dentro de la propiedad se encuentran el Puig Rodó (267 m) y el Puig Clarà (314 m), donde el Consorci instaló miradores en 2017.
El Consorci prevé un programa de conservación y restauración para mejorar los hábitats naturales, fomentar la biodiversidad, prevenir incendios y ordenar el uso público. Las actuaciones incluirán la gestión forestal para favorecer bosques más maduros y resilientes, la prevención de incendios y la mejora del uso público, como la regulación de accesos y el mantenimiento de los miradores.




