La liberación de 52 ejemplares de náyade alargada en el río Fluvià pretende garantizar la conservación de esta especie protegida y promover la creación de una población saludable dentro del Parc Natural de la Zona Volcànica de la Garrotxa. Esta iniciativa también contribuirá a la extensión de la especie por el resto del curso del río.
Las náyades juegan un papel ecológico fundamental en la depuración del agua mediante la filtración. Su ciclo vital, que incluye una fase parasitaria sobre peces autóctonos como los barbos, las convierte en indicadores sensibles de la calidad y el estado de conservación de los ecosistemas acuáticos.
La zona elegida para la liberación, en Prat d’en Gou, aguas arriba de Olot, dispone de las condiciones óptimas para la especie: márgenes con raíces, un bosque de ribera denso, sedimentos limpios y agua de calidad. Prospecciones recientes en el río Fluvià, incluyendo tramos cercanos a Olot y a la Font de la Gruta, han confirmado la capacidad de resistencia de la población de náyades frente a impactos como el temporal Glòria (2020) y la sequía (2021-2023).
Los ejemplares liberados provienen del laboratorio de náyades del Estany de Banyoles. Nacieron en 2015 y, tras diez años, han alcanzado un tamaño de 4,5 centímetros, considerado adecuado para su supervivencia. Su cría se enmarca en el proyecto LIFE POTAMO FAUNA (2014-2017), centrado en la conservación de fauna fluvial de interés europeo en la red Natura 2000 de los ríos Ter, Fluvià y Muga, utilizando ejemplares parentales del mismo río Fluvià.




