Los hechos se iniciaron en el interior de una discoteca de Banyoles, cuando una joven detectó que le habían sustraído el teléfono y la cartera. Tras preguntar sin éxito a los asistentes, la pareja salió al exterior, donde fue abordada por los ahora detenidos.
Los tres agresores aseguraron conocer la identidad del ladrón, pero exigieron un pago de 100 euros por facilitar la información. Ante la desconfianza de las víctimas, los jóvenes iniciaron un ataque físico con puñetazos y patadas.
Durante la agresión, los atacantes se llevaron un teléfono móvil valorado en 1.000 euros y unos auriculares. Las víctimas requirieron atención médica tras el suceso. Los detenidos pasaron a disposición del Juzgado de guardia de Girona.




