Pueblos como Margalef, la Bisbal de Falset, Ulldemolins o Cornudella de Montsant sufrieron una caída del servicio desde el pasado viernes por la noche hasta el martes. Esta situación se ha convertido en recurrente, con episodios similares registrados durante las festividades de Reyes y el pasado diciembre.
“"Cuando no es por el viento, es por el agua, pero como la red de fibra óptica es aérea, cada vez que cae un pino o llueve, el cable se rompe."
El alcalde de Margalef, Àlex Vilà, denuncia que las operadoras no invierten en soterrar la fibra a través de los ramales de la Generalitat de Catalunya porque no consideran rentable el bajo número de abonados. Esta falta de servicio básico supone un grave obstáculo para atraer nueva población y facilitar el teletrabajo en el entorno rural.




