Las autoridades suizas iniciaron una investigación a principios de 2026, después de que familiares de la víctima denunciaran su desaparición. La investigación policial apunta a que el detenido huyó a España, instalándose en una finca aislada y de difícil acceso en la localidad de la Ribera d'Ebre, mientras que la víctima nunca se trasladó con él.
Tras localizar la finca del sospechoso, se inició un seguimiento policial. Ante la sospecha de que la mujer se encontraba fallecida, se llevaron a cabo registros simultáneos en España y Suiza.
El arresto se produjo el pasado 28 de abril durante el registro del domicilio actual. En el momento de la detención, el hombre proporcionó información sobre la ubicación exacta de los restos de la desaparecida. El análisis forense posterior no ha permitido determinar las causas concretas de la muerte.




