Esta propuesta culinaria es ideal para el desayuno o la merienda, aportando grupos de alimentos esenciales como los lácteos, las frutas y los cereales. La receta promueve una dieta equilibrada, alejada de los alimentos procesados y la bollería industrial, y se presenta como una alternativa agradable al paladar, la vista y el olfato.
Comenzar el día con este plato puede proporcionar la energía necesaria, o bien puede servir como comida previa a una actividad física o como recuperador posterior. Se recuerda la importancia de consumir un mínimo de tres raciones de fruta diarias distribuidas a lo largo del día.
Las fresas, fruta de temporada de primavera, son una fuente destacada de fibra y vitamina C. Por su parte, el yogur natural entero, una leche fermentada, aporta calcio fácilmente absorbible, previniendo la desmineralización ósea, además de fósforo, vitaminas del grupo B y vitaminas liposolubles A y D.
Los copos de avena destacan por ser uno de los cereales más ricos en proteínas, grasas e hidratos de carbono, así como en vitamina B1 (tiamina) y minerales como el fósforo, el potasio y el magnesio. La canela, además de conferir un aroma y sabor agradables, actúa como un excelente sustituto del azúcar.




