La iniciativa dispone de un presupuesto de 2,7 millones de euros, sufragados totalmente por la Generalitat de Catalunya mediante el Fondo de Transición Nuclear. El despliegue busca fomentar la movilidad sostenible y la cohesión territorial en municipios de todos los tamaños.
En la Terra Alta, las obras están prácticamente finalizadas, mientras que en el Baix Ebre, Montsià y Ribera d'Ebre los trabajos acaban de comenzar. Los cargadores, de 50 kW de potencia, destacan por permitir el pago directo con tarjeta bancaria gracias a la incorporación de terminales TPV.
“"Estos recursos deben servir para generar oportunidades y preparar el territorio para el futuro."




