Campdevànol estrena sistema de chip para los contenedores de basura

Los vecinos necesitarán una tarjeta para acceder a los contenedores de rechazo y orgánica, buscando mejorar el reciclaje y reducir costes.

Imagen genérica de un contenedor de residuos con lector de tarjeta.
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Imagen genérica de un contenedor de residuos con lector de tarjeta.

Desde el lunes, los contenedores de rechazo y fracción orgánica en Campdevànol requieren una tarjeta para ser abiertos, marcando el inicio de una nueva etapa en la gestión de residuos municipales.

La gestión de residuos en Campdevànol ha entrado en una nueva fase con la implementación del sistema de cierre electrónico para los contenedores destinados a la fracción de rechazo y a la materia orgánica. A partir de ahora, los ciudadanos deberán utilizar una tarjeta específica para poder depositar sus desechos en estos puntos.
El alcalde del municipio, Oriol Lázaro, ha explicado que la dinámica de uso será similar a la habitual, pero con la necesidad de acreditarse mediante la tarjeta para acceder a los contenedores mencionados. Esta medida se enmarca dentro de los esfuerzos del consistorio por aumentar las tasas de reciclaje y, al mismo tiempo, controlar los costes asociados a la gestión de residuos.
Desde el ayuntamiento se enfatiza que el objetivo principal no es el control de los ciudadanos, sino garantizar que el servicio sea utilizado exclusivamente por los residentes que contribuyen económicamente al municipio a través de sus impuestos. La voluntad es fomentar un reciclaje más eficiente de todas las fracciones, ya que un buen reciclaje de materiales como el vidrio o el cartón puede generar un retorno económico que ayude a reducir la factura municipal.
Con esta iniciativa, Campdevànol se posiciona como el segundo municipio de la comarca del Ripollès en adoptar este sistema de contenedores cerrados. Se prevé que Gombrèn sea la próxima localidad en implementar una medida similar.