Esta decisión llega después de que los dos representantes socialistas en la capital del Ripollès se abstuvieran en la votación de los presupuestos, facilitando su aprobación por parte de la alcaldesa Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana. El PSC ha justificado la medida alegando que “la línea roja de no pactar con la extrema derecha debe respetarse en toda Catalunya”.
La formación anunció la dimisión de Enric Pérez y Anna-Belén Avilés, los concejales implicados, tras una reunión celebrada el lunes. La portavoz del partido, Lluïsa Moret, subrayó que los concejales abandonan sus cargos por “responsabilidad” y reiteró el compromiso del partido de no colaborar con fuerzas de extrema derecha que no respetan los “valores democráticos”.
La línea roja de no pactar con la extrema derecha debe respetarse en toda Catalunya.
Sin embargo, Pérez y Avilés expresaron su desacuerdo con la decisión de la ejecutiva nacional del PSC, calificándola de “unilateral”. Negaron que se hubiera producido ninguna reunión previa y advirtieron que ningún otro miembro de la lista electoral ha mostrado interés en asumir sus cargos. Además, Enric Pérez también dimitió como asesor del departamento de Territori, un cargo que ocupaba bajo la dirección de Sílvia Paneque, quien aceptó su renuncia y elogió su labor.
La decisión del PSC de forzar las dimisiones ha recibido el apoyo de ERC y los Comuns. Ester Capella, portavoz republicana en el Parlament, consideró “injustificable” que Aliança Catalana pudiera aprobar sus presupuestos. Por el contrario, Salvador Vergés de Junts instó al PSC a “resolver sus problemas” antes de “dar lecciones”. La alcaldesa Orriols, por su parte, calificó a los socialistas de “autoritarios”.




