La llegada de esta borrasca, bautizada por la agencia meteorológica de Portugal, termina con el anticiclón. Según el Meteocat, el polvo en suspensión del norte de África ensuciará las precipitaciones, aunque lo más intenso del temporal se espera a partir del jueves.
En el Ripollès, las previsiones son severas, con acumulaciones que podrían superar los 150 o 200 l/m². Esta situación obligará a vigilar los embalses, que actualmente se encuentran al 93% de su capacidad.
La nieve caerá por encima de los 2.000 metros, pudiendo acumular más de un metro de espesor en zonas como la Vall de Núria. Este invierno 2025-2026 ya se posiciona como el más lluvioso en Cataluña de las últimas tres décadas.




