El sospechoso, que impartía clases de árabe en el centro, fue arrestado el pasado jueves. El juzgado de Ripoll decretó este sábado su libertad provisional sin fianza, aunque le ha impuesto la prohibición de acercarse a menos de 150 metros de la víctima o comunicarse con ella durante el proceso judicial.
“"Mostramos un compromiso firme con la protección de los menores, el respeto, la transparencia y el cumplimiento estricto de la legalidad."
La entidad decidió desvincularse totalmente del detenido de forma preventiva. La expulsión se formalizó tras recibir el aviso de la alumna sobre un comportamiento sospechoso el pasado 7 de febrero, activando los protocolos internos de protección al menor.




