El responsable de la Brigada de Información en Barcelona ha detallado las pesquisas realizadas en territorio marroquí en diciembre de 2017. Según el testimonio, los familiares del imán de Ripoll aseguraron no haberle visto en siete años, una afirmación que choca con los registros de viajes que manejaban los investigadores españoles.
“"Se habló con una serie de gente que mantenían que durante siete años no lo habían visto, cuando sabemos que viajó varias veces a Marruecos antes de los atentados."
La investigación también abordó la validez de las pruebas de ADN. La policía científica marroquí cotejó muestras de los familiares directos con los restos hallados en la casa de Alcanar, confirmando la identidad del imán. Asimismo, se mencionó un contrato ficticio en una hípica de Camprodon que Es-Satty utilizó para obtener beneficios tras su paso por prisión.




