El robo se produjo la madrugada del lunes aprovechando la ausencia de personal en la recepción. Los delincuentes forzaron el acceso por el Saló de l'Estatut y arrastraron la caja de 300 kilos sobre un colchón hasta el exterior, donde emplearon un trineo para desplazarse por el Pirineo.
Tras abrir la caja con una radial y hacerse con el dinero en efectivo y la documentación, los ladrones la lanzaron por la montaña. Operarios de Vall de Núria recuperaron el cofre vacío el martes en una zona de difícil acceso debido al riesgo de aludes y al metro de nieve acumulada.
Los investigadores de la policía autonómica revisan ahora las grabaciones de seguridad de Queralbs y del tren cremallera para tratar de localizar a los sospechosos, que actuaron con gran audacia dadas las condiciones meteorológicas extremas.




