El frente de nieve afectará principalmente al Pirineo Occidental y Central, con especial incidencia en la Vall d'Aran, el Pallars Sobirà y, en menor grado, el Alt Urgell, la Alta Ribagorça, la Cerdanya, el Pallars Jussà y el Ripollès. Durante todo el episodio, que comienza el domingo por la tarde, se podrán acumular más de 30 centímetros de nieve nueva por encima de los 2.000 metros.
En cuanto al viento, el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) espera rachas que pueden superar los 80 km/h en Ponent, el Pirineo Occidental, la Catalunya Central y el litoral Central. El viento, de componente oeste (poniente), pone en riesgo de fuertes rachas a comarcas del Camp de Tarragona, el Penedès y el ámbito metropolitano, incluyendo el Baix Camp, el Alt Camp, el Tarragonès, el Baix Penedès, el Alt Penedès, el Garraf y el Baix Llobregat.
Protección Civil pide extremar la precaución en los desplazamientos por carretera y en las actividades exteriores. En alta montaña, el fenómeno del torb (ventisca) puede dificultar la visibilidad. Además, el riesgo de aludes se mantiene fuerte (nivel 4 sobre 5) en sectores clave como la Pallaresa, el Prepirineu, la Vertiente Norte Cadí-Moixeró y Ter-Freser.
La red viaria, según el Servei Català de Trànsit (SCT), recupera la normalidad tras la nevada anterior, aunque se mantienen cortes como el de la C-28 en el puerto de la Bonaigua por riesgo de aludes, y la BV-4031 en el coll de la Creueta. También son necesarias cadenas en tramos como la C-38 en Molló (Ripollès). Desde el inicio del episodio, el teléfono de emergencias 112 ha recibido 1.190 llamadas y los Bombers de la Generalitat han atendido más de 310 avisos, principalmente por caída de árboles o desprendimientos.




