Tras casi dos años de suspensión, el municipio de Ribes de Freser reanudará la tramitación de licencias para viviendas de uso turístico. La decisión, aprobada por el pleno municipal, se basa en un plan especial que regula la actividad por sectores, estableciendo límites máximos en función de la población y las características urbanísticas de cada zona.
Esta nueva ordenación permitirá la concesión de nuevas autorizaciones en aquellas áreas donde aún no se haya alcanzado el tope establecido. Sin embargo, en el casco histórico, la concesión de nuevas licencias permanecerá suspendida por el momento, creándose una lista de espera para futuras autorizaciones que solo se podrán otorgar si alguna de las existentes queda vacante.
La propuesta, que ya había sido aprobada previamente, requirió una nueva votación para alcanzar la mayoría absoluta necesaria, coincidiendo con la toma de posesión de Berta Yuste como concejala del equipo de gobierno.
La alcaldesa, Mònica Sanjaume, defendió la medida como una herramienta para equilibrar el acceso a la vivienda y la actividad turística, recordando que Ribes de Freser fue pionero en la comarca en la aplicación de limitaciones similares.
La decisión no fue unánime. La CUP se abstuvo, considerando la regulación un paso positivo pero insuficiente, ya que no incluye otras fórmulas de alojamiento como las casas rurales. Por su parte, Tots Fem Ribes votó en contra, argumentando que la regulación debería ir acompañada de políticas para incrementar el parque de vivienda residencial y que los usos turísticos contribuyen a la falta de vivienda para los residentes.
En la misma sesión plenaria, se aprobó definitivamente la cesión del antiguo matadero municipal a la Generalitat de Catalunya para destinarlo al parque de bomberos voluntarios, con una duración de treinta años. Esta cesión no contó con el apoyo del grupo de Esquerra.




