Durante dos jornadas, la asociación Silene ha liderado una experiencia inmersiva que ha permitido a los participantes explorar el valor patrimonial e inmaterial de estos espacios. El evento ha incluido una peregrinación desde Gombrèn hasta el santuario de Montgrony, acompañada de conferencias, talleres, cantos y danzas.
Esta iniciativa ha servido como punto de partida para una formación itinerante que la asociación quiere expandir a otros lugares de Cataluña. El objetivo es que esta prueba piloto crezca con el tiempo y se pueda replicar en otras localizaciones, ofreciendo una visión más amplia de la geografía sagrada.
“"Nuestra filosofía es ofrecer una visión que complemente la aproximación científico-técnica que prevalece en la conservación de la naturaleza, incorporando valores culturales y espirituales para crear más vínculo con la población, que tenga más sentido social."
La asociación Silene, fundada hace veinte años, busca con esta propuesta que su labor se extienda y pueda influir en la manera en que se percibe y se valora el patrimonio natural y cultural, integrando la dimensión espiritual en la conservación.




