Las actuaciones, ejecutadas por la concesionaria CEDINSA, incorporan mezclas asfálticas que mejoran la sostenibilidad y la circularidad de los materiales, a la vez que optimizan las condiciones de la vía y su vida útil. Estas mejoras forman parte de la campaña anual de conservación y mantenimiento.
En la C-16, entre Sant Fruitós de Bages y Berga, se han completado 40 kilómetros de trabajos este verano, mejorando 42.000 m² de pavimento con 2.450 toneladas de aglomerado asfáltico que incluye árido siderúrgico.
En la C-17, entre Centelles y Ripoll, las obras han finalizado en septiembre, con la mejora de 80.000 m² de pavimento y la extensión de 7.850 toneladas de aglomerado asfáltico en sus 48 kilómetros.
El Eje de Aro, que comprende la C-35, C-65 y C-31 entre Maçanet de la Selva y Platja d’Aro, verá sus 27 kilómetros mejorados durante este octubre, con una previsión de 42.000 m² de pavimento y 1.800 toneladas de aglomerado.
Estas actuaciones preventivas son clave para mantener las infraestructuras en óptimas condiciones, alargar su durabilidad y optimizar los recursos, garantizando así elevados estándares de seguridad y confort para los miles de usuarios diarios.




