Las primeras observaciones en el INS Alpicat revelan una realidad diversa entre los estudiantes. Mientras que una parte de la juventud practica deportes regularmente, muchos otros dedican su tiempo libre a actividades más sedentarias, como el uso de dispositivos móviles, consolas o plataformas audiovisuales. A pesar de ello, los alumnos muestran una gran predisposición a participar en actividades físicas cuando estas se proponen en el entorno escolar.
En este sentido, la comunidad educativa considera que el instituto juega un papel fundamental en la promoción de hábitos saludables. Esta tarea no se limita solo a la asignatura de Educación Física, sino que se extiende a iniciativas lúdicas en el patio o propuestas que incentiven el movimiento. La clave, según los estudiantes, es que las actividades sean divertidas y accesibles para todos, facilitando así la participación.
“"Si las actividades son divertidas y accesibles para todo el mundo, es más fácil participar."
Una profesora del instituto subraya la importancia de evaluar la condición física de los jóvenes en esta etapa educativa, siempre desde una perspectiva inclusiva. Por ello, defiende priorizar el progreso individual, el esfuerzo y la actitud, incorporando herramientas como la autoevaluación y el seguimiento personalizado. También alerta sobre el aumento del sedentarismo, directamente relacionado con el uso intensivo de pantallas, que afecta la salud y la condición física de los alumnos.
Paralelamente, la misma profesora observa una tendencia opuesta en algunos jóvenes, que muestran una preocupación excesiva por la estética corporal. Ante esta dualidad, insiste en la necesidad de promover una visión equilibrada de la actividad física, centrada principalmente en el bienestar integral del individuo.




