La creciente preocupación en el Baix Segre se abordó en una jornada en el salón de plenos del Ayuntamiento de Aitona, donde se subrayó que la plaga ya no solo afecta las cosechas sino la parte productiva de los árboles, especialmente durante los episodios de frío intenso.
“"Nos encontramos con que los conejos buscan comida con más frecuencia y, como ya no tienen disponible cerca, nos atacan los árboles."
Jordi Vidal explicó que el daño es estructural, ya que al comer la corteza, el ejemplar termina muriendo en un futuro próximo. En zonas de sobrepoblación, el conejo causa daños en torno a un 30% de las explotaciones, obligando a los agricultores a realizar podas preventivas y aplicar tratamientos fitosanitarios, medidas que solo son “un parche”.
En el marco del evento, Asaja informó sobre las ayudas del Govern, que destina más de 2 millones de euros para financiar medidas de protección. El dinero podrá servir para instalar vallas, comprar dispositivos amplificadores de luz para la caza nocturna o munición.




