Fundada en 1958, Calucho Ciclisme ha sido un pilar para los aficionados al ciclismo en la ciudad, ofreciendo una amplia gama de bicicletas, recambios y servicio de taller. El establecimiento, que se encontraba en la calle Alcalde Costa desde hacía dos décadas, ha puesto fin a una trayectoria marcada por la tradición y el servicio personalizado.
La decisión de cerrar responde a la creciente dificultad de mantener la viabilidad del negocio. El sector del comercio físico de bicicletas ha experimentado una fuerte competencia por parte de la venta online y una sobreoferta de productos, lo que ha provocado una constante caída de los precios. A esto se suma la jubilación del actual propietario y la falta de relevo generacional.
Durante años, Calucho fue distribuidora oficial de marcas reconocidas como Scott, Giant y BH. Este cierre se suma a una tendencia creciente de comercios locales que bajan la persiana, especialmente en el Eix Comercial de Lleida, donde predominan las cadenas y franquicias. En la Zona Alta, aunque la situación es mejor, también se han registrado cierres en los últimos meses.
Por otro lado, el restaurante Presseguer, ubicado en la avenida Balmes número 19, también ha cerrado sus puertas después de más de seis años en funcionamiento.




