El sindicato CSIF ha denunciado que el recluso, tras provocar un fuego en su estancia habitual, fue trasladado a otra celda donde continuó con una actitud destructiva, rompiendo ventanas y marcos de metal.
Los funcionarios intervinieron para reducir al hombre, momento en el que sufrieron lesiones de diversa gravedad. Desde la central sindical exigen que los presos con perfiles de extrema agresividad no sean derivados al centro de Lleida debido a las carencias de su infraestructura.




