Desalojo preventivo de un edificio en el centro de Lleida por el derrumbe de un anexo

Tres residentes de la calle Boters tuvieron que pasar la noche fuera de sus hogares mientras los técnicos municipales evaluaban los daños estructurales.

Imagen genérica de una calle estrecha del centro histórico con una zona acordonada por obras o peligro estructural.
IA

Imagen genérica de una calle estrecha del centro histórico con una zona acordonada por obras o peligro estructural.

El Ayuntamiento de Lleida desalojó preventivamente a tres vecinos de la calle Boters número 25 después de que la caída de una pared de un edificio contiguo en ruina afectara la estructura, requiriendo una revisión técnica.

El incidente ocurrió mientras se llevaba a cabo la demolición de los inmuebles situados en los números 21 y 23 de la misma calle, que habían sido previamente declarados en ruina. Fuentes municipales atribuyeron el derrumbe parcial de la pared del número 23 a las lluvias recientes, que afectaron directamente la estructura del número 25. En el momento del incidente, solo había una persona en el interior del bloque desalojado.

La lluvia caída en los últimos días ha provocado daños en la pared del número 23, que ha caído parcialmente afectando al edificio del número 25.

Tras el desalojo inicial, un técnico municipal realizó una inspección general del edificio. Se autorizó el regreso a los vecinos de las primeras plantas, pero a los residentes de las segundas plantas no se les permitió volver hasta que se complete una revisión estructural exhaustiva. Solo dos de las cuatro viviendas afectadas estaban habitadas, con un total de tres personas.
La teniente de alcalde de Gestión de la Ciudad, Begoña Iglesias, se desplazó hasta el lugar, situado en pleno Centro Histórico, para evaluar la situación. La Guardia Urbana procedió a cortar el tráfico en la calle Boters de forma preventiva. Los servicios sociales de la Paeria atendieron a los tres afectados, aunque ninguno necesitó alojamiento de urgencia.
Este no es el primer incidente en la misma calle. Hace aproximadamente dos años, otro bloque en demolición, el número 22, situado cerca de la Plaza Cervantes, colapsó por sorpresa, obligando a evacuar a 34 vecinos de los inmuebles colindantes. El último desalojo preventivo en Lleida tuvo lugar en febrero del año pasado, en la calle del Nord, en el barrio de Noguerola, debido a grandes grietas causadas por obras adyacentes.