El operativo conjunto culminó con la detención de los cuatro miembros del grupo en Lleida, mientras regresaban del País Vasco. Se les imputan un total de 25 delitos de robos con fuerza cometidos en provincias como Barcelona, Girona, Madrid, Álava, Guipúzcoa y Cantabria.
Durante la intervención, las fuerzas de seguridad recuperaron más de 6.000 euros en efectivo, además de joyas y otros objetos de valor, cuyo conjunto está valorado en más de 100.000 euros.
El grupo utilizaba un modus operandi muy concreto: asaltaban los domicilios de noche, aprovechando la ausencia de los propietarios. Accedían saltando las vallas perimetrales y forzando ventanas. Su naturaleza itinerante les permitía realizar campañas de hasta cinco días, llegando a cometer entre cuatro y cinco robos en una sola tarde.
La investigación se inició en octubre de 2025, a raíz de un incremento de robos con un patrón similar en la Comunidad de Madrid. Posteriormente, se determinó que la organización tenía su base de operaciones en una vivienda en Barcelona y utilizaba un vehículo específico para los desplazamientos delictivos.




