Mientras presentaba su libro La ciudad de las luces muertas, el escritor confesó que la atmósfera brumosa de la ciudad es un elemento que favorece su creatividad, aunque constató que el fenómeno es cada vez menos frecuente.
“"Lleida me vendría bien para escribir, por la niebla. Si vuelvo una tercera vez y no la hay, no me quedo."
Según registros de la Aemet, la ciudad debería promediar unos 52,9 días de niebla al año. Sin embargo, datos recientes muestran una caída significativa, con años como 2021 donde solo se registraron 6 jornadas con este fenómeno meteorológico.




