Los datos de Endesa indican que se han llevado a cabo casi 12.500 operaciones relacionadas con el Plan Alfa en Lleida hasta finales de julio. Esta cifra representa el 66,7% del total de actuaciones realizadas el año pasado, cuando se registraron 18.708.
Cuando se activan los niveles 2, 3 o 4 del Plan Alfa, Endesa modifica la operativa de las líneas eléctricas que atraviesan las zonas afectadas. Una de las principales medidas es la desactivación temporal de los sistemas de reconexión automática para evitar restablecer el suministro sin comprobar la causa de la incidencia.
Según la compañía, las desconexiones suelen ser por "contactos puntuales" causados por vegetación, objetos transportados por el viento, ramas o la presencia de pájaros. En condiciones normales, la línea se reconecta rápidamente, pero con el Plan Alfa, Endesa coordina la inspección de los tramos afectados con los Agentes Rurales.
Según el nivel de activación del Plan Alfa, el protocolo puede requerir una espera de dos o tres horas antes de reconectar la línea. Este incremento de actuaciones coincide con el periodo estival, que presenta más días con riesgo de incendio.




