El traspaso de la gestión ferroviaria en las comarcas de Ponent implicará la incorporación de cuatro nuevos trenes y la formación de 13 maquinistas. Según ha explicado la consellera, el objetivo es alcanzar unos estándares de puntualidad y fiabilidad similares a los de la línea de la Pobla.
“"Las revisiones de las líneas para el inicio del servicio por la mañana se harán de acuerdo con los estándares de FGC. Estas son las garantías de un servicio fiable."
Para garantizar el correcto funcionamiento del servicio, el Govern prevé la ampliación de los talleres del Pla de Vilanoveta. Esta infraestructura es clave, ya que la falta de mantenimiento actual representa el 25% de las incidencias que sufren los usuarios de Rodalies.




