Desde su creación en 2018, el equipo dirigido por el pediatra Xavier Bringué asiste a menores con enfermedades neurológicas o raras que no tienen opción curativa. El servicio no solo gestiona síntomas físicos y tecnología médica como ventilación mecánica, sino que también proporciona un acompañamiento psicológico vital para el entorno familiar.
“"El objetivo es atender los síntomas físicos, acompañar en el uso de aparatos tecnológicos y dar apoyo emocional y psicológico a la familia."
La estrategia de la unidad prioriza las visitas a domicilio, lo que evita desplazamientos agotadores a centros de Barcelona. Según testimonios de las familias, este modelo ha disminuido los ingresos hospitalarios recurrentes, permitiendo que los pacientes reciban cuidados especializados, como analíticas o controles, en la comodidad de su casa.
Galdina Valls, responsable de Atención Intermedia del Servei Català de la Salut, ha destacado la necesidad de dotar de más recursos a esta red. Valls ha remarcado que, además de financiación, el sector requiere profesionales con una alta capacidad de resiliencia personal para afrontar la dureza emocional de este trabajo.




