El cantautor y líder de la ANC ha expresado su indignación por el caos en la red de Rodalies, que considera consecuencia de una infrafinanciación crónica que dura décadas. Esta situación ha provocado que el independentismo vuelva a salir a la calle, como ya hizo en 2007, para protestar contra el estado de una red ferroviaria que “se cae a pedazos”.
“"Pertenecer a España hunde Cataluña."
Llach lamenta profundamente la “sobreprogramación” de las protestas del 7 de febrero, donde la ANC convoca una manifestación al mediodía y diversas plataformas de usuarios (con apoyo de entidades como Òmnium Cultural y partidos como ERC) lo hacen cinco horas después. El presidente de la ANC cuestiona que se les pida desconvocar su protesta por ser “demasiado independentista”.
“"Querer llegar a la independencia a través del autonomismo es algo filosóficamente complicado de explicar."
El líder independentista rechaza que la financiación o el traspaso de infraestructuras sean la solución, ya que el Estado trata a Cataluña “igual de mal que en 2007 o peor”. Según Llach, la causa del problema de Rodalies es “estructural de Estado” y responde a una mentalidad “colonial” que busca el “desfalco continuo” de las estructuras catalanas.
Finalmente, Llach criticó la gestión del Govern en la crisis y señaló que su obligación es la obediencia, mientras que el PSC defiende los intereses del PSOE. Concluyó que la independencia no es un objetivo de bandera, sino un objetivo de supervivencia ante el expolio continuado.




