En Barcelona, la detección de esta sustancia se ha triplicado en un solo año, con un incremento del 185% respecto a 2024. Estos datos devuelven a la ciudad condal a niveles de consumo no vistos desde 2017, tras varios años de tendencia a la baja.
La situación en Lleida destaca a nivel continental, situándose como la tercera ciudad europea con mayores niveles, solo por detrás de Middlesbrough y Bristol. Es reseñable que la capital del Segrià supere a Amberes pese a no contar con puerto marítimo.
“"Las aguas residuales de Europa cuentan la historia de un fenómeno de las drogas que está muy extendido, es variado y está en constante cambio."
El informe también señala que Tarragona ha dejado de colaborar en el proyecto. Respecto a otras sustancias, la ketamina ha subido un 41% en Europa, mientras que el MDMA ha caído un 16% en el último año analizado.




