Lleida busca un modelo europeo para la venta de fruta en carretera

La multa a un agricultor gerundense por publicitar la venta de fruta en la carretera abre el debate sobre su regulación en Cataluña.

Imagen genérica de venta de fruta a pie de carretera en un entorno mediterráneo.
IA

Imagen genérica de venta de fruta a pie de carretera en un entorno mediterráneo.

La multa a un agricultor de Girona por anunciar la venta de fruta en la carretera ha generado indignación y ha abierto el debate sobre la regulación de esta práctica en Cataluña, con Lleida mirando hacia Europa para encontrar un modelo.

La sanción de 10.000 euros impuesta a un agricultor de Ventalló (Girona) por colocar carteles publicitarios en la carretera ha puesto el foco en la normativa vigente para la venta y publicidad de productos agrícolas a pie de vía. La ley de Carreteras 37/2015 prohíbe la publicidad visible desde la calzada fuera de los tramos urbanos, así como cualquier anuncio que pueda distraer a los conductores. En Cataluña, la prohibición se extiende a una franja de 100 metros desde el borde de la calzada, aunque se permiten rótulos identificativos del negocio si están integrados en la finca.
En la provincia de Lleida, organizaciones agrarias como Unió de Pagesos y JARC aseguran que no ha habido polémicas ni denuncias similares. El responsable de fruta dulce de JARC, Sergi Balué, ha señalado que no es un tema que haya generado noticias en la zona. Sin embargo, representantes de estas organizaciones reclaman seguir el ejemplo de la Unión Europea, donde la venta de proximidad a pie de carretera es habitual.
Agricultores como Josep Cabré y Jaume Gardeñes defienden la necesidad de adaptar la legislación para permitir la venta directa, similar a la que se encuentra en países como Suiza, donde es costumbre comprar productos locales directamente a los payeses. En Lleida existen entre 10 y 20 puntos de venta en carretera, según estimaciones de Unió de Pagesos, aunque se considera que la cifra podría ser superior si las condiciones de conservación de la fruta fueran mejores.
El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, se ha reunido con el agricultor sancionado para buscar fórmulas que impulsen la venta directa. El departamento está estudiando vías para facilitar la señalización, los accesos y los puntos de venta de las explotaciones agrarias. Mientras tanto, puntos de venta como Km0 en Alfarràs, regentado por Miquel Aige, han tenido que retirar sus carteles publicitarios para evitar sanciones, a pesar de contar con licencia de actividad y respetar las normativas de seguridad.
Alcaldes como el de Alfarràs, Joan Carles Garcia, y de Ponts, Josep Tàpies, confirman que los agricultores que venden en sus localidades disponen de los permisos necesarios y respetan las distancias de seguridad. En Organyà también hay venta de productos locales en la carretera sin problemas, a pesar de la ausencia de carteles.