La medida se ha acordado este miércoles en la reunión de mandos policiales. El plan prevé duplicar los controles de seguridad en el casco antiguo, la zona que ha requerido más intervenciones en el último año según datos de la Paeria.
El refuerzo se centrará en áreas de gran afluencia y puntos conflictivos, como los alrededores de la calle Veguer de Carcassona y la plaza Josep Solans, donde se busca reducir el número de incidentes registrados.
Esta actuación coincide con la detección de doce menores multirreincidentes en la ciudad, un fenómeno que las autoridades locales vinculan a situaciones de alta complejidad social y que requiere una respuesta coordinada.




