El estudio revela que 61 personas se distribuyen en 13 asentamientos ubicados en edificios abandonados, mientras que otras 24 lo hacen en espacios al aire libre. Solo 35 personas viven de forma aislada en la calle, y apenas un 29,2% cuenta con seguimiento de los Servicios Sociales municipales.
En cuanto a la demografía, el registro identifica mayoritariamente a hombres (34 frente a una mujer). La franja de edad predominante es la de 41 a 50 años. Además, se constata que 11 personas están en situación administrativa irregular, mientras que 5 tienen sus papeles en regla.
Aunque Lleida cuenta con 585 plazas residenciales y servicios de comedor social, el informe destaca la carencia de servicios de higiene para este colectivo, a pesar de cubrir numéricamente la demanda de alojamiento.




