Con una inversión de 5,46 millones de euros, el proyecto busca descongestionar el tráfico ferroviario de Barcelona. La infraestructura, basada en planes de 2010, permitirá un transporte más rápido de pasajeros y mercancías entre las capitales de provincia.
“"El país necesita un sistema ferroviario seguro, descentralizado y que dé el servicio como es debido."
La Asociación Pro Veguería Penedès ha valorado positivamente el anuncio, aunque insiste en que se deben atender las demandas de los ayuntamientos respecto a la línea R4 y las bonificaciones en la autopista C-32 durante las obras ferroviarias actuales.




