La propuesta busca transformar la actual conexión ferroviaria en un servicio que fomente la movilidad diaria. Los representantes de localidades como Binéfar, Almacelles, Tamarite y Altorricón elaborarán un estudio de demanda que se presentará en primavera ante la Generalitat, el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Transportes.
“"La oferta genera demanda y el objetivo es reducir la dependencia del coche."
Los estudios previos indican que la línea alcanzaría los 700.000 usuarios anuales si cuenta con entre siete y diez trenes por sentido. Actualmente, la conexión es insuficiente, con solo dos frecuencias diarias que no se adaptan a los horarios laborales o académicos entre el Segrià y el Cinca Medio.




