La documentación publicada por Moncloa pone el foco en Alfonso Armada, quien era gobernador militar de Lleida en el momento del golpe. Los informes detallan cómo la confianza con el monarca se rompió durante esa jornada, a pesar de haberse reunido en Baqueira solo diecisiete días antes.
“"De ninguna manera el rey autoriza a dirigirse a los diputados en su nombre."
Los archivos del Cesid muestran que el monarca prohibió a Armada acudir al Palacio de la Zarzuela. El rey mantuvo una postura firme ante Milans del Bosch, asegurando que el golpe no podía escudarse en la Corona, sino que era un acto contra ella.




