Desde su puesta en marcha en 2023, la iniciativa ha permitido instalar 253 aparatos de voz en hogares de la demarcación. Estos dispositivos facilitan que los usuarios, de edades entre 65 y 90 años, interactúen con su entorno, realicen consultas o establezcan recordatorios médicos.
El impacto del programa se extiende por ocho comarcas, incluyendo el Segrià, la Noguera y el Urgell, entre otras. Los datos revelan una clara feminización de la soledad, con 268 mujeres atendidas frente a 51 hombres.
Además de la tecnología, el apoyo de 50 voluntarios de la Cruz Roja es fundamental para garantizar que los usuarios aprovechen las funciones de entretenimiento y conexión personal que ofrecen estos asistentes.




