La puesta en marcha de la planta potabilizadora del embalse de Santa Anna, prevista para finales de año, garantizará que Lleida y la mancomunidad de Pinyana dispongan de agua de calidad excepcional. Esta infraestructura, construida en el año 2010, dará servicio a aproximadamente 200.000 usuarios.
Según fuentes de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), la planta fue diseñada para prevenir futuros episodios de sequía. Aunque la calidad del agua ya es considerada excelente, las mejoras recientes licitadas por la CHE asegurarán una garantía de calidad cercana al 100%.
El presidente de la CHE, Carlos Arrazola, explicó que el contrato de ejecución de las obras tiene una duración de siete meses, asegurando la finalización antes de que acabe el año. Destacó que la planta cubrirá situaciones como la captación de agua cercana a los lodos o las reparaciones, manteniendo siempre un alto nivel de calidad.
El alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, agradeció a la CHE la activación de esta infraestructura, que llevaba más de una década construida sin uso. Los trabajos de puesta a punto, realizados por la empresa Ilerdagua, superan los 900.000 euros.




