Las dificultades en la marcha son uno de los síntomas más incapacitantes de la enfermedad de Parkinson, agravándose a menudo con tareas simultáneas. Un grupo de investigación de Lleida ha evaluado un programa innovador que une entrenamiento en cinta, entornos de realidad virtual y estimulación transcraneal no invasiva.
Los resultados preliminares indican una mejora en el equilibrio y una mayor sensación de confianza y autogestión por parte de los participantes. Según la investigadora Helena Fernández-Lago, estas intervenciones multimodales abren nuevas vías para abordar los déficits motores y cognitivos asociados a la enfermedad.
El ensayo clínico, publicado en Neurological Sciences, comparó tres modalidades: cinta de caminar, realidad virtual gamificada, y la combinación de ambas con tDCS. Tras seis semanas, el grupo que recibió la terapia combinada mostró mejoras específicas en la cadencia de la marcha durante situaciones de doble tarea motora.
Las entrevistas con los pacientes revelaron una mayor seguridad en la movilidad y la adopción de estrategias para gestionar mejor situaciones complejas en su día a día. La investigación, aunque preliminar y con una muestra reducida, contribuye a expandir el conocimiento sobre nuevas estrategias de rehabilitación para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por Parkinson.




