Entre las zonas afectadas se encuentran el Parque Natural del Delta de l'Ebre, la Zona Volcánica de la Garrotxa y los Secans de Lleida. La ausencia de estas herramientas de gestión dificulta la respuesta ante posibles fuegos forestales en ecosistemas de alto valor biológico.
El exceso de biomasa y la falta de mantenimiento en el sotobosque han convertido estas áreas en zonas de alto riesgo. Los expertos señalan que la inversión de 72 millones de euros para el periodo 2022-2025 resulta insuficiente para cubrir las necesidades reales de los técnicos forestales.
“"Es necesario poner en la agenda política todos los parques naturales que faltan para dotarlos del Plan de Prevención que necesitan."
Aunque el Govern ha iniciado los trabajos en el Parque Natural de Els Ports tras los incendios del año pasado, la comunidad científica reclama que la prevención sea una prioridad constante y no una reacción a las catástrofes.




