Reconocimiento facial para seguir a los osos del Pirineo con IA

Los Agents Rurals implementan una herramienta de inteligencia artificial para el seguimiento individualizado de los osos mediante cámaras y ADN.

Primer plano de la cara de un oso pardo en el Pirineo catalán.
IA

Primer plano de la cara de un oso pardo en el Pirineo catalán.

Los Agents Rurals han comenzado a desplegar una nueva herramienta de inteligencia artificial en el Pirineo catalán para el seguimiento individualizado de los osos, utilizando reconocimiento facial y análisis de ADN.

El cuerpo de Agents Rurals está inmerso en un proceso de digitalización, tal como se recoge en su Plan Estratégico 2026-2030. Una de las primeras iniciativas puestas en marcha en el Pirineo consiste en una herramienta de inteligencia artificial diseñada para permitir el seguimiento personalizado de los osos. Esta tecnología combina el reconocimiento facial de los animales, capturado por la red de cámaras de fototrampeo, con el análisis de ADN epitelial obtenido de los restos encontrados por los agentes.
Según ha explicado Antoni Mur, inspector jefe de los Agents Rurals, ya existe un conocimiento considerable y software disponible para el reconocimiento facial, con experiencias previas como el programa BearID Project. "Esto permite hacer un seguimiento individualizado de cada ejemplar", ha destacado Mur. El plan estratégico también contempla mejoras en teledetección, un área en la que ya operan actualmente.
Paralelamente, la Generalitat prevé una importante expansión de la plantilla de los Agents Rurals en la región de Ponent, con la incorporación de 170 nuevos miembros hasta 2030, triplicando así la plantilla actual (80 agentes). Esta medida forma parte del Plan Estratégico del Cuerpo, presentado en Lleida por la directora general de la entidad, Elisenda Pérez, y el propio inspector jefe, Antoni Mur.
Mur ha señalado que se valoran constantemente las necesidades y se prevé convocar 120 plazas nuevas anuales en toda Catalunya, con el objetivo de aumentar la plantilla total de 790 a 1.300 agentes en cuatro años. La directora general, Elisenda Pérez, ha subrayado que el 40% de las nuevas plazas estarán reservadas para mujeres.
El año pasado, los Agents Rurals realizaron 24.600 actuaciones en Ponent, aproximadamente una sexta parte del total nacional (141.000), e interpusieron 916 denuncias por infracciones ambientales. Estas cifras se producen en un contexto de mayor presencia humana en espacios naturales, una mayor densidad de ungulados y un aumento de situaciones de riesgo, agravadas por el cambio climático.
Las nuevas disposiciones para el cuerpo incluyen la habilitación de un turno de noche y el equipamiento con porras extensibles, como medida de protección para los agentes. La posibilidad de portar armas cortas, una reivindicación histórica intensificada tras la muerte de dos agentes en 2017, "está sobre la mesa", según Pérez.
El Plan Estratégico 2026-2030 también prevé la creación de cuatro nuevas sedes: la primera en Balaguer, con obras previstas para comenzar este mes y finalización en junio de 2027. Para la sede de Sort (apertura prevista para mediados de 2028), aún no se ha asignado un solar. Tampoco hay disponibilidad de terrenos para las nuevas dependencias del área regional de Lleida, que se prevé finalizar a finales de 2034. Las sedes de Lleida y Balaguer contarán con almacén, aula y tatami para entrenamientos.