La reunión, organizada por el consejo de zona de los barrios Instituts-Sant Ignasi y Templers-Escorxador, contó con la asistencia de unas 120 personas. El malestar se centra en el plan de la Paeria de Lleida para habilitar 25 plazas para personas sin hogar en el antiguo convento de las Josefinas.
“"El espacio residencial será para personas en proceso de autonomía, no para personas sin techo."
El portavoz vecinal Miquel Barniol defendió que el barrio ya está saturado de servicios sociales y reclamó que el edificio se destine a un CAP o una residencia de ancianos. Algunos residentes manifestaron su preocupación por la posible degradación de la zona y el aumento de la inseguridad ciudadana.
Mientras el jefe de la oposición, Xavi Palau, instó a detener el proyecto para abrir un debate público, representantes de la parroquia de Santa Maria de Gardeny apelaron a la solidaridad de los vecinos para acoger a los colectivos más vulnerables.




