El conjunto de Jordi Cortés sumó un punto con sabor a poco, ya que el empate devuelve al Lleida a la última posición de la tabla. Sin embargo, la salvación se mantiene a solo un punto, con los tres equipos en descenso igualados a quince. Los leridanos tampoco lograron recuperar el 'average' particular contra el Can Vidalet, un factor que podría ser decisivo en la lucha por la permanencia.
La primera mitad transcurrió sin grandes ocasiones. La acción más destacada fue un centro de Pau Russo que encontró a Jordi Puig solo en el segundo palo, pero su remate de cabeza se marchó fuera. Tras el descanso, el Lleida dio un paso adelante, generando varias oportunidades claras de gol bajo la lluvia.
En el segundo tiempo, Russo y Sasha dispusieron de dobles oportunidades, obligando a intervenir al portero rival. Incluso Russo estuvo a punto de marcar un gol olímpico que se estrelló en la madera. El homenajeado, Òscar Rubio, tuvo una internada en el área que obligó al portero Casado a lucirse para negarle el gol en su despedida.
“"Rubio deja un legado enorme. Hay que adaptarse a estar sin él. Ha jugado porque se lo merecía, me da pena no haber sumado los tres puntos en su despedida."
El 0-0 final no impidió el emotivo homenaje a Òscar Rubio, quien fue sustituido en el minuto 82 y despedido con un pasillo por compañeros y rivales. El técnico Jordi Cortés valoró positivamente la imagen del equipo a pesar de la falta de fortuna, asegurando que quiere seguir viendo 'esta versión del Lleida en casa y, sobre todo, también de visitante'.




