La jornada de protesta comenzó con la cancelación del primer Avant entre Lleida y Barcelona, programado a las 7.05 horas, a pesar de estar catalogado como servicio mínimo. Esta situación, causada por la ausencia del maquinista, obligó a numerosos viajeros a buscar alternativas de transporte de última hora.
“"Este tren constaba como servicio mínimo, pero nos han dicho que el maquinista no se ha presentado y que el tren no sale, así que iremos en coche."
Los problemas se extendieron a las líneas de Cercanías y Regionales, especialmente en las líneas RL3 y RL4. En estos casos, varios trenes no pudieron circular debido a que los maquinistas no pudieron cumplir con el tiempo de descanso mínimo establecido por la normativa laboral.
La estación de Lleida-Pirineus fue el epicentro de las quejas de los usuarios, quienes vieron cómo sus planes de desplazamiento se alteraban por el incumplimiento de los servicios esenciales decretados para la jornada de huelga del 9 de febrero de 2026.




