Carga prebiótica: Residuos de alcachofa y zanahoria mejoran la salud intestinal

Investigadores de Lleida demuestran que la fibra dietética de estos subproductos favorece bacterias clave como Lactobacillus y Bifidobacterium.

Imagen genérica de residuos vegetales (pieles y pulpa) o un laboratorio de análisis de fibra dietética.
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Imagen genérica de residuos vegetales (pieles y pulpa) o un laboratorio de análisis de fibra dietética.

Científicos de la Universitat de Lleida, Agrotecnio y el IRBLleida han publicado un estudio que confirma el potencial de los residuos de alcachofa y zanahoria para ser transformados en prebióticos beneficiosos.

Esta investigación, publicada en la revista internacional Food Hydrocolloids for Health, se enmarca dentro del proyecto “Diseño de alimentos funcionales que contienen ingredientes activos con potenciales propiedades antiobesidad”. El proyecto está liderado por la profesora de Medicina Gemma Bellí y la investigadora de Agrónomos Olga Martín-Belloso.
El estudio concluye que los concentrados de fibra dietética derivados de la alcachofa y la zanahoria tienen un alto potencial como prebióticos. La alta cantidad de fibra de estos residuos, obtenidos de la industria de extracción de jugos (facilitados por Indulleida), mejora la microbiota intestinal y aumenta los ácidos grasos de cadena corta, esenciales para la salud del colon.

Los concentrados de fibra dietética derivados de la alcachofa y la zanahoria tienen un alto potencial como prebióticos porque mejoran la microbiota intestinal, favoreciendo el dominio de bacterias que fermentan la fibra.

Los resultados de la evaluación, realizada en un modelo de digestión in vitro durante 48 horas, indican que las fibras de alcachofa y zanahoria estimulan bacterias beneficiosas como Lactobacillus y Bifidobacterium. El primero de ellos genera más ácido butírico, fundamental como fuente de energía para las células del colon y para la integridad de la barrera epitelial, con efectos antiinflamatorios.
Además, las fermentaciones de pepino, pimiento rojo y zanahoria lograron más ácido acético, que tiene un papel regulador en la saciedad, el peso y la actividad antimicrobiana. El equipo de Lleida, que también incluyó a Isabel Odriozola-Serrano y Gemma Oms-Olius, ya plantea futuros estudios in vivo para confirmar estos beneficios.