El descubrimiento fue presentado por la bióloga María José López Galiano y el químico Marcos de la Peña, miembros de un equipo internacional. Esta nueva entidad, denominada 'Obelisco', son agentes infecciosos que colonizan ciertas bacterias presentes en la boca e intestinos humanos, desafiando las fronteras de lo que se considera vida.
El hallazgo de esta nueva forma de vida dio pie a debatir sobre el origen de la vida en la Tierra, sugiriendo que, al tratarse de una entidad biológica desconocida, podría tener un origen extraterrestre.
Esta hipótesis enlazó directamente con la teoría de la panspermia, desarrollada por el prestigioso científico leridano Joan Oró i Florensa (nacido en 1923 en Lleida). Según esta propuesta, la vida podría haber viajado por el Universo y aterrizar en planetas propicios como el nuestro.
La base de la teoría de Oró radica en su capacidad para sintetizar la Adenina, un compuesto fundamental para el ADN y el ARN. Lo logró utilizando cianuro de hidrógeno, agua y amoníaco, sustancias presentes en astros y cometas, lo que le llevó a formular que las colisiones de cometas habrían promovido la síntesis de las moléculas precursoras de la vida en la Tierra.




