La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por los propietarios de las parcelas afectadas, quienes reportaron daños en sus árboles frutales debido a la dispersión del producto. La empresa contratada, con sede en la provincia de Tarragona, había sido encargada de aplicar el fitosanitario en siembras de cebada.
“"Posiblemente, al no tener en cuenta los factores climatológicos, los herbicidas se dispersaron en las parcelas colindantes, cultivadas con árboles frutales que, en aquel momento, se encontraban en fase de floración, provocando daños en los árboles, y por lo tanto, en su producción."
Los agentes iniciaron la investigación denominada Vent de Ponent, tomando muestras junto con técnicos de sanidad vegetal de Cataluña. Estas muestras fueron remitidas al Laboratorio Agroalimentario de Cabrils, en el Maresme, para su análisis.
La investigación constató que la empresa tarraconense no disponía de la autorización necesaria para aplicar fitosanitarios mediante drones y, además, se utilizaron herbicidas prohibidos para su aplicación aérea. Las diligencias han sido entregadas al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Balaguer, en la Noguera.




