La responsable de temporeros de Unió de Pagesos, Carol Aixut, recordó que la organización lleva años alertando de la escasez de personal, especialmente al inicio de la campaña de la fruta, y demandaba permisos excepcionales para las personas ya presentes en el territorio sin situación legalizada.
“"Se trataba de dar salida a las necesidades de los agricultores, pero también de ofrecer oportunidades a las personas que ya están en Lleida. La regularización anunciada es una buena noticia siempre que se haga bien."
El presidente de JARC, Joan Carles Massot, calificó la regularización como una demanda histórica del sector para garantizar la disponibilidad de mano de obra y evitar la contratación de personas sin documentación. Por su parte, el presidente de Asaja Catalunya, Pere Roqué, reclamó que el proceso debe implementarse ligado a un contrato de trabajo para asegurar que los regularizados coticen y no solo reciban subsidios.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad y Migraciones destaca que la inmigración es crucial para el crecimiento económico, ya que los extranjeros ocupan puestos en sectores con escasez de mano de obra, como la agricultura, la construcción y los servicios. Políticamente, la secretaria general de Podem, Ione Belarra, condicionó la negociación del traspaso de la competencia de inmigración a Catalunya a la finalización de esta regularización masiva.




